Recientemente tuve la oportunidad de presentar en el Movistar Arena, la octava jornada de la Primera FEB en el encuentro que enfrentó a Movistar Estudiantes contra Flexicar Fuenlabrada. Fue un partido especial por muchos motivos, pero si algo me impresionó fue cómo el Movistar Arena se encendió durante el encuentro, convirtiendo el espacio en una auténtica caldera de baloncesto.

Volver a presentar baloncesto después de un tiempo me conectó de nuevo con esa energía tan particular que tiene este deporte. Concentración, ritmo, precisión… y la responsabilidad de acompañar un partido en el que cada detalle cuenta. Con miles de personas pendientes de lo que sucede en la pista… y también de lo que dices por el micro.

La afición del Estu, la Demencia, volvió a crear ese clima tan suyo: intenso, fiel y ruidoso cuando toca serlo. El ambiente fue creciendo a lo largo del partido y el equipo acompañó desde la pista.

El partido fue frenético. Movistar Estudiantes supo llevar el ritmo y acabó imponiéndose con un 74-62, una victoria importante para seguir sumando en la clasificación. Desde mi posición, entre el regidor y DJ Chris Rose, disfruté cada canasta, cada triple y cada momento en el que el público se venía arriba.

Trabajar con Movistar Estudiantes y Speakerman, fue un placer. Me llevo una experiencia muy valiosa tanto a nivel profesional como personal. Estos partidos te recuerdan por qué hacemos lo que hacemos.

Todas las fotografías que acompañan este artículo pertenecen a Movistar Estudiantes.